TRADICIÓN

POR QUÉ LA MÁSCARA?

EL INSTRUMENTO

La máscara, tan viva como un instrumento musical, alcanza su máxima efectividad cuando el " músico " que la toca entiende a fondo la extensión de sus posibilidades.

Como en la música, cada cambio de nota o expresión crea una atmósfera diferente. Cuando se observa la máscara en acción, al igual que un instrumento musical, se necesita sentir la resonancia que produce para apreciarla mejor. Cada gorjeo, campanilleo, explosión, parpadeo y centelleo está lleno de color, imagen y sonido que resuenan tanto como lo haría un delicado toque de arco en el violín o la punta de un palo sobre un tambor.

Para que sea posible el enviar esa nota a través de un amplio y denso espacio con precisión y honesta vitalidad, el " músico " debe empezar a comprender la refinada disciplina de la máscara, por medio de un cuidadoso estudio de su abecedario, vocabulario e idioma.

Hoy en día, aparte de los museos y colecciones privadas, en el único lugar donde se ven todavía máscaras es en el teatro y carnavales. Muchas de las máscaras modernas del mundo del teatro tienen sus raíces en las distintas tradiciones de los pueblos del mundo.

Las trágicas griegas, las italianas de la " Commedia Dell Arte ", las japonesas del teatro " Noh" y " Kabuki " , las máscaras usadas en danzas indonesias, africanas y tibetanas, las máscaras de los sacrificios aztecas, las " Bella Sound " y " Nootka Sound " de los indios norteamericanos de la costa Oeste de América, las máscaras esqueleto del día de todos los muertos mejicano, son sólo unos pocos ejemplos de la inmensa variedad que compone este tesoro.

Cuando la tienes en tus manos, la máscara étnica puede parecer muy simple y fácil de hacer, pero sin una comprensión práctica y concisa de la tradición artesanal y la destreza manual que hay detrás de ella cualquier intento de hacer una máscara de este tipo se puede convertir en una pobre imitación más. Detrás de la tradición de la máscara yace el significado exacto de su existencia. Cada objeto ha sido diseñado para un ritual determinado y, en la mayoría de los casos, el artesano ha adquirido la habilidad de hacer máscaras a través de sus antepasados.

Entre los millones de ídolos, templos, iglesias, tumbas e imágenes que son testigo de las creencias del ser humano, las máscaras son el único objeto que el hombre ha podido ponerse encima haciéndolo formar parte de su cuerpo físico, permitiendole así el expresar las formas que toma su imaginación, de modo que otros puedan también verlas.

Un ritual, una ceremonia para señalar un cambio específico en la vida de un individuo. Tanto como si es una boda, o un cumpleaños, la entrada en la pubertad, el cambio de las estaciones, la muerte o incluso la vida depués de la muerte, es tiempo de saludar al nuevo día mientras lo viejo se queda detrás.

No es sorprendente el que se hayan hecho máscaras en todos los materiales habidos y por haber y que éstas hayan también formado parte de todos los ritos posibles. Porque, ¿ podría haber un modo más accesible y tangible para acomodar las celebraciones de los dioses y diosas, los espíritus de la tierra y los cielos y las imágenes personales del ser humano?

En culturas tribales si las máscaras se usaban en espectáculos era para ser espejos del " alma ", o valiosos instrumentos como catalizadores de purgaciones, exorcismos, con capacidades curativas y mediadoras entre la comunidad y las fuerzas ocultas dentro de una persona. Por eso, las máscaras eran veneradas, temidas y respetadas no sólo por su valor estético pero también por su sabiduria práctica y su integridad espiritual.

El tomar algo de interés en la tradición que hay detrás de cualquier destreza, artesanía o arte es más que un modo de demostrar un sano respeto por toda ella, una forma de empezar a recrear la historia en el presente. Esto afecta mi vida, mi futuro y todos aquellos con quienes me encuentro en mi camino.

"La máscara

es el mapa

de la cara,

una ventana

a la historia

del tiempo.

Historias viejas,

comunes,

nunca dichas...

Podemos sostener

la máscara

en nuestras manos,

pero no la historia,

que,

como la máscara,

va más allá del lenguaje."